Un simple comentario suyo me ayuda mucho a mejorar. No deje de hacerlo, por favor.

domingo, 29 de agosto de 2010

¿Femdom en la Edad Media? (El primer manifiesto bdsm de la historia)

mi hermano y amigo cornudodelalma, me hizo conocer en el foro de Mazmorra, la que para él es "la más bella canción de amor de todos los tiempos". En realidad es una canción de amor no correspondido, casi podría decirse una canción femdom que nos viene de la mismísima Edad Media europea.

Tiene razón mi hermano y amigo cornudodelalma (para quien la música es la vida misma): la canción es bellísima. Se trata de un tema de Josquin des Prés (ca. 1450-1521), famosísimo músico flamenco (de Flandes, Bélgica) del siglo XV, una especie de rockstar de la época en que Colón descubrió que existía América, es decir del tiempo en que los europeos "descubrieron" ("salieron del closet" diríamos hoy) muchas cosas y por eso le pusieron el nombre de Renacimiento.Entre las cosas que "descubrieron" estuvo la "chanson" (se pronuncia "yansón"), forma musical que hoy domina el mundo de la música popular. Bueno, resulta que Josquin des Prés es uno de los máximos exponentes de la chansón de todos los tiempos, el Maradona de la chansón. Y como si fuera poco fue sumiso -por lo que expresa en la canción- y uno de los primeros defensores del bdsm: su frase "tengo derecho a sufrir" podría decirse que es el primer manifiesto bdsm de la historia.

Me gustó tanto el tema que hice un video combinando la música con imágenes femdom actuales. Para eso utilicé exclusivamente imágenes propias realizadas por Amas y sumisos que integran la comunidad de Mazmorra. Y puse en pantalla la letra en español, para poder seguirla, según la traducción invalorable de cornudodelalma, a quien agradezco de corazón. ¡Qué la disfruten! ¡Vale la pena, je!

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je ne me puis tenir d'aimer
(No puedo dejar de amar)

Josquin des Prés

je ne me puis tenir d'aimer
celle qui point ne m'aime.
je me doibz bien desconforter
car j'ay perdu ma peine.

ma Dame Souveraine,
recevez vostre amy
par vostre bonté pleine
ou mort est a demy.

No puedo dejar de amar
a Aquella que no me ama para nada.
tengo derecho a sufrir
porque he perdido mi pena.

mi Dama Soberana
reciba a Su amigo
con toda Su bondad,
porque él está medio muerto.

jueves, 26 de agosto de 2010

EsperarLO


Apagó la luz y se fue. Detrás de la puerta quedaron mis ojos colgados en medio de la sala. EsperarLO. Así. Solo esperarLO. Quieto, aquietado. Salvo las piernas, que quedaron liberadas, quizás por apuro. ÉL es mi SEÑOR y yo soy SU esclavo. Una verdad simple y genética. ÉL tiene cosas que hacer, yo debo esperarlo. Al fin y al cabo permanecer de pie no es lo peor del mundo. me ayudará a preparar mi mente, a enfocarme.

Esta vez lograré más. Lo sé. Esta vez mi cuerpo irá más allá, dominando tendones, músculos y reflejos indomables. intento girar la cabeza, pero apenas logro hacer sonar las cadenas y mezclarlas con esa música oscura que tiene mi mente envuelta. Paciencia. Espera. Nada pasa. Nada pasará hasta que ÉL no vuelva. Agujas hambrientas aguardan, lo sé. tengo que preparar mi mente para una noche larga.

Un frío pegajoso trepa por mis piernas, mientras afuera Mar del Plata hiela. El eco de una puerta cerrándose me levanta la cabeza. ¿Será ÉL? ¿Ya ha regresado? Pasos inocentes pasan de largo, sin sospechar siquiera lo que hay del otro lado. El frío comienza a clavarse sobre mi piel inmovilizada, como las garras de un animal aterrorizado. Un dolor espeso inunda mis hombros, tensados hacia atrás por las esposas y hacia afuera por los codos traccionados desde los marcos. Alternar las piernas para sostener el peso del cuerpo se vuelve una estrategia sin opciones. ÉL debe estar al volver. ¿Cuánto ha pasado?

mis oídos se exasperan rastreando algún ruido, cualquiera, algo que anuncie SU vuelta y el fin de esto. Alguna puerta abriéndose, pasos subiendo una escalera, una llave penetrando la cerradura a la que mis ojos están clavados. No aguanto más, por favor. ¿Cómo seguir cuando ya no hay forma? Tiene que estar al volver. Por favor. Ya no puedo más. Los brazos buscan inutilmente una posición que permita a los hombros encontrar un instante de alivio. Las manos se revuelven angustiadas dentro de las pulseras de acero que lastiman las muñecas. Un largo gemido muere deshauciado en la mordaza. mi cuerpo comienza a sacudirse como una sombra rebanada en mil pedazos. “Por favor”. Nadie podría entender esas palabras abortadas en una baba negra. Las convulsiones tañen las cadenas forzadas a volverse cuerdas de un instrumento tétrico. No hay forma de seguir y sin embargo sigo. Por ÉL, para ÉL, de ÉL.

aprendo. empiezo a sobrevivir. empiezo a entender que ser esclavo significa estar ahí, sin más, sin menos. entiendo. Lo entiendo en carne viva. Confianza ciega. Ya le llegará a mi cuerpo el tiempo de la liberación. olvidate del “cuándo”. No es tu asunto, No es eso algo que dependa de vos. No es, no debe ser preocupación de un esclavo. La cabeza cae. Deja de luchar. Queda colgada de una cadena trepanada en el cráneo. El universo se apaga y esa música lúgubre lo ocupa todo. De pronto abro los ojos. ¿Acaso me quedé dormido? intuyo una masa borrosa sacudiéndose debajo. creo que no es mi cuerpo. No sé qué es.

El tiempo hace horas que agoniza en el umbral de la puerta, mientras la noche entra silenciosamente por la ventana, como un psicópata al acecho de una víctima indefensa..Lo que queda de mi parece la sombra de una pera de boxeo revolviéndose en medio de la oscuridad. Las glándulas salivales desbordan el tapón que se hunde en la boca y descienden como enrredaderas babeantes, arrasando a su paso cualquier resto de dignidad.

El colapso parece la secuencia de una bomba. Los muslos pierden toda noción de sincronía y se desploman sin más. Las cervicales se desprenden hasta rajar el cuello, dejando el cráneo oscilando bajo la cadena como un reloj macabro. Lo que alguna vez fueron los hombros aúllan soldados en una sola pieza con órganos y tejidos desmembrados. “¿Ahora entendés lo que sos?”, dice una voz oscura.Los gritos y sacudidas son manifestaciones insignificantes de una existencia esclava. Nadie oye, nada pasa...

El eco de una puerta. Pasos en una escalera. Una llave. Caigo al piso, inerte, vaciado. AMO: gracias AMO... gracias AMO... gracias AMO... gracias AMO...

domingo, 22 de agosto de 2010

Hizamazuita ashi wo oname (Arrodillate y lame mis pies) - Ali Project

todalshKun, una joven hermana sumisa otaku de Mazmorra, me hizo conocer este grupo y en particular este tema. Ali Project, es un grupo japonés femenino, activo desde 1988 y célebre en la comunidad animé, que se caracteriza por su estética gothic Lolita. "Hizamazuita ashi wo oname" (Arrodillate y lame mis pies) es una canción abiertamente bdsm femdom. La música tiene una grandiosidad operística imponente, la letra hace poesía de la crueldad y el video te atrapa con una estética fetichista y un lenguaje directo, contándote el camino de un hombre que es seducido por una mujer que lo convierte en SU esclavo. todalshKun tuvo la gentileza de traducir la letra del japonés al español; yo la puse en el video oficial.

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viernes, 20 de agosto de 2010

La Venus de las pieles I (mantra bdsm)

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"Venus in furs" (La Venus de las pieles) es una canción de The Velvet Underground, incluida en el histórico álbum de culto The Velvet Underground & Nico (1967), placa cuya producción fue atribuída polémicamente a Andy Warhol y que cuenta con la participación de la cantante alemana Nico.  El nombre de la banda fue tomado del título de un libro sobre prácticas sexuales alternativas, entre ellas el bdsm, escrito por el periodista Michael Leight en 1963.

La canción fue compuesta por el cantante y guitarrista neoyorquino Lou Reed antes incluso de que el grupo se formara oficialmente, con aportes significativos en la música por parte del bajista John Cale. Está inspirada en la novela La Venus de las pieles (Venus im pelz), de Leopold von Sacher-Masoch, quien con su obra dio nombre al masoquismo. Para mi (y para muchos muchos) es la canción suprema del bdsm.

Una letra fragmentada, de imágenes fetichistas, castigos, humillaciones y sentimientos de sumisión. Una melodía minimalista, hipnótica y repetitiva, de resonancias hindúes, donde se deja ver la influencia de John Cage y el budismo zen. El extraordinario sonido del tema debe mucho al hecho de que Reed ejecuta su guitarra avestruz (una guitarra afinada con todas las cuerdas en re) y a que Cale ejecuta una viola cacofónica. Se han realizado decenas de versiones de la canción, algunas muy atrapantes, entre las que me impactó mucho la del conjunto italiano Limbo, en su notable album "My whip, your flesh" (1989), pero.para mí esta, la del "disco de la banana", es insuperable.

La canción es realmente un mantra que arrastra al esclavo a sumergirse en su condición y prepararse para servir. En mi celular, es el tono que me anuncia que mi AMO me está llamando y cuando suena, mi rostro y mi pose cambian.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Nace un esclavo

Tapa de una de las revistas de Superman (Lois Lane) de los 70s.
¿Cómo empezó todo? Como casi todos los sumisos y sumisas que he conocido, desde muy chico supe que había nacido para ser esclavo. ¿Cuándo? tengo claros recuerdos desde los 11 años, pero incluso desde antes me llegan poderosos mandatos de sumisión, en los que la Iglesia Católica tiene un papel muy importante, con su liturgia de humillación, sacrificio, confesión y penitencia. Obviamente -y antes que nada- también mis padres y un entorno de abandono y abuso, me marcarían el cuerpo y el alma. Puede decirse que prácticamente nací de rodillas y cuando mi sexualidad se desarrolló, simplemente tomó esa forma. Ya en la preadolescencia me imaginaba a mi mismo reducido a la esclavitud y encadenado sin esperanza en calabozos africanos o en algún país árabe. Claro que en esa época (mediados de los 70s), ni siquiera sospechaba que había algo así como una esclavitud consensuada. Mi mente se pobló de imágenes de torturas y ataduras. Ni idea por entonces que existía una palabra que se pronunciaba "bondash". Las historietas y series de la época aportaron los trajes fetichistas de los superhéroes y superheroínas, las ataduras y mordazas a que eran sometidas Luisa Lane y Lana Lang de las que eran rescatadas por Superman (muchiiiiisimos años después me enteré que Joe Shuster, el dibujante de Superman era adepto al bdsm) y obviamente Gatúbela y la Señora Peel (Los Vengadores). Para cuando empecé a relacionarme con mujeres, ya era un sumiso hecho y derecho, aunque sin saberlo. Como resultado, desde un primer momento me atrajeron las chicas "malas": fuertes, hermosas, sexys e independientes. Así tuve, siempre sin saberlo, mis primeras experiencias de sumisión y humillación: todas, sin excepción me metían los cuernos y luego me hacían "entenderlo" y aceptarlo. Décadas después descubrí que eso existe y se llama "forced cucklodry" (infidelidad forzada), una de las prácticas del femdom. Asi puede decirse que fueron moldeando un novio y luego un esposo que podía "entenderlo" todo. Durante dos décadas esa sería mi vida, cargada además de culpas por esa "anormalidad" que estaba en mi interior y que se resistía a irse. mi última pareja vainilla, con quien me casé y tuve hijos, ya prácticamente era una Ama. Cuando se divorció de mí, ya había descubierto en Internet, que en el mundo había muchos otros seres como yo, que también habían nacido para ser esclavos, y Amas y Amos que los buscaban para adiestrarlos y usarlos. De ese modo el divorcio me liberó para la esclavitud y encontrarme con el esclavo que soy y que siempre he sido.

domingo, 15 de agosto de 2010

6 de marzo de 2010: el renacimiento

AMO y esclavo.

33 horas. 6 de marzo de 2010. El dolor y el cansancio inflan mi cuerpo, lo llenan, lo rompen, como si se tratara de una bolsa de arpillera que se va rajando lentamente. Apenas si puedo sostenerme. Apenas si recuerdo. 33 horas de Él, por Él, para Él. Ahora ya está, ya fui. arrojado a la calle de una Mar del Plata helada patrullada de camiones de basura. manojo de articulaciones descoyuntadas, precariamente cosidas con alambres. Apenas si puedo respirar. Los habitantes de la noche pasan indiferentes, viéndome tal cual soy. No puedo evitar ser transparente. La humillación me envuelve como si me sumergieran en un estanque de inconcebibles líquidos calientes. Sin embargo nunca he sido más feliz.

Una chica gótica, con piercings y tacos altos, me mira. Se da cuenta que no puedo cerrar la boca. Se da cuenta de que mi mandíbula está atravesada de calambres, mis labios están entumecidos y a mi garganta le arrancaron la voz. Mi Señor se ha señoreado en las profundidades. Infinitamente, en una larga noche sin voluntad. Ella ve en mi mente las imágenes. Una vez, diez mil veces, en un mundo sin contemplaciones. Su mundo, el mundo de Él, mi Señor. Imágenes de paladares y músculos impensados ensanchándose para buscar aire con desesperación. Dueño y Señor. me siento respirar entre asfixias y tratar vanamente de controlar reflejos incontrolables. Hace tantos siglos que estoy aquí que ya ni siquiera logro darme cuenta si sigo existiendo. mi existencia toda se ha reducido a entregar lo inentregable para que Él la tome. Todo yo soy Su voluntad haciéndose. Sin embargo nunca he sido más libre.

La chica gótica vuelve a mirarme, sabiendo. Ella puede ver las marcas, los moretones, el bozal, el agujero en que se ha convertido mi cara. En algún momento atraviesa mi mente un recuerdo de otra vida, en el que una hermosa mujer sonríe entre mis piernas. Casi ni puedo reconocerlo. Ya no quedan ni rastros de aquel no más yo. Hoy aquellas piernas han dejado de ser mías, al igual que el resto de mi cuerpo, y es Su placer lo que lo ha ocupado todo. Su placer me llena y hace renacer las fuerzas que ya no están, para seguir y seguir más allá del tiempo. Entre humano y subhumano, entre el tiempo y el no tiempo, en un lugar que no es ninguno, sin identidad, olvidado de todos. La noche se muere de frío y soledad y yo siento lo que soy como nunca antes lo sentí. No sé dónde estoy, ni tengo a dónde ir. ¿Qué queda de aquel que una vez fui? ¿Qué soy? ¿En qué me convertí? Solo sé que nunca más podré negarme a seguir yendo. Solo sé que renací y que está saliendo el sol.

sábado, 14 de agosto de 2010

Resignación

Resignación


me llevó mucho aprender a resignarme. En realidad fui resignado. Fueron Amas y Amos quienes me resignaron, quienes arrancaron de mi cuerpo la sublevación, quienes borraron de mi mente las fantasías de una vida normal. Hoy camino por la calle y sé que ya no me pertenecen más esas fantasías que se cruzan como gacelas, sonriendo provocativamente. Hoy, simplemente debo arrodillarme y esperar... Ya Él decidirá y yo obedeceré, resignadamente.

La fuerza del destino ("Influencia", Charly García)

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Desde que tuve conciencia de mi, como ser distinto a los demás, supe que mi destino era terminar como esclavo, encadenado en alguna mazmorra olvidada del mundo. Lo supe desde que era niño y pese a que intenté escapar de ese Destino que se me presentaba horroroso, algo dentro de mí me hacía caminar hacia Él, como si se tratara de una fatalidad. Finalmente, mi Destino comenzó a alcanzarme. Al principio me resistí con empecinamiento, esperando que "eso" se fuera. Y cada vez que "cedía" a esa Fuerza interna, me sentía sucio, perverso, degradado, culpable... Pero poco a poco comencé a aceptar lo que soy. Sin horror, sin culpa. Quizás sí, con resignación. El video que está arriba expresa esa historia, con la música de "Influencia", de Charly García, uno de mis artistas preferidos, quizás porque ha tenido -como pocos- el valor de mirarse a sí mismo ("yo nací para mirar lo que pocos quieren ver").