Un simple comentario suyo me ayuda mucho a mejorar. No deje de hacerlo, por favor.

jueves, 16 de diciembre de 2010

La risa y el BDSM


Nota: este artículo fue escrito como columna para la página de Mazmorra en dicimbre de 2010.


Pero hay algo que nadie puede explicar:
por qué la niña ríe en vez de llorar.
(Fabricante de mentiras, Charly García)


Lo que más me gusta de Mazmorra es su risa. Fue lo primero que me llamó la atención. No es habitual, ni esperable, escuchar risas en un lugar sadomaso. Uno espera escuchar gritos, órdenes, latigazos, súplicas. O en todo caso, instrucciones técnicas. Pero... ¿risas? Cuando acerqué mi oído por primera vez a la puerta de Mazmorra oí gritos, órdenes, latigazos, súplicas e instrucciones técnicas, pero además escuché risas. Al principio no entendía bien cómo era ese asunto. Dominantes, sumis y switchs, entre fustazo y fustazo, reían a carcajadas. Hasta ese momento para mi el mundo BDSM era un lugar poblado de sentimientos densos, que surgían de antiguas profundidades interiores. Un lugar más bien oscuro y serio, del que no podía hablar con casi nadie.

Así que, cuando llegué a Mazmorra, encontré algo que sabía que buscaba, pero también encontré algo que no sabía que buscaba. Encontré lo que buscaba, porque encontré información seria y sobre todo gente que sentía lo mismo que yo, con quien pude empezar a hablar. Pero además encontré algo que buscaba sin saberlo: cómo unir el BDSM con la risa. Y estoy seguro ahora de que esa risa fue la que me empujó finalmente a tomar contacto personal con esta comunidad, a empezar a llenar mi vida de amigos y amigas que tienen dentro suyo la misma cosa que durante décadas pensé con angustia que solo tenía yo.

Y Mazmorra se me vino encima con su risa. Desde las improvisaciones teatrales a las que nos arrastraron Kronos y su kaotika{KNS}, hasta los sadopicnics que inventó LACTO y continuó violeta{AXN} y su Amo Xander. Desde los bichos bolita culeadores de costas{AR} y su maravillosa AmaReina, fundadora del hilo de preguntas insólitas, hasta el sadismo radial desopilante de BlueVelvet , Ursula y El Sombrero en RapePlay. Desde la alegría incansable que te tira el tarot de maite{}, hasta la imponente sonrisa desbordada de mell{SrF} esposada. Y tanto ejemplos más... Tantos, tantos... Todos. Todas.

Pero entre todas, retengo siempre una imagen que para mí se acerca casi a la perfección:
           Plena sesión con toda la parafernalia BDSM, incluida ballgag, (esa con perforaciones para respirar). Sumisa respirando trabajosamente...y escuchándose solo respirar:
Amo - ¿Estás bien?
sumisa – Ssjj mmmm, ssjj Ddrrrrgg Vvggggddddrrrrrrrr
            Amo retira la mordaza y repite la pregunta:
Amo - ¿Estás bien?
sumisa - Si Amo, soy Dark Vader!!!!
Amo
(repuesto del ataque de risa, vara en mano) - ¡¡La fuerza está contigo!!  
El párrafo anterior no está extractado de alguna obra del gran dramaturgo italiano Darío Fo. Es un relato de una experiencia real de goodgirl{AD}, una de mis amigas sumisas de Mazmorra. ¿Risa en medio de una sesión BDSM? Creo que fue en ese momento que supe que a partir de ahora yo iba a vivir el BDSM así.

Es que la risa, en el BDSM (y la vida), es mucho más importante de lo que quizás pueda parecer a simple vista. La risa es algo serio. Lo digo por experiencia personal. El BDSM (la vida también), es una vivencia muy pesada, sobre todo cuando uno anda solo. En muchos casos viene de experiencias de abuso y en otros se ha llevado como una carga, poblada de incomprensiones, prejuicios y culpas. Nada de eso es gracioso. En ese territorio tenso, la risa ingresa como un océano descontracturante.

En El nombre de la rosa, Umberto Eco menciona un antiguo texto egipcio según el cual Dios creo el mundo con su risa: “apenas se echó a reír apareció la luz”. Es que la risa infunde vida y nos libera del miedo y los prejuicios. La risa es la archienemiga del miedo. Y qué otra cosa sino el miedo es lo que te impide disfrutar del BDSM. Fue la risa de Mazmorra la que le permitió a mi cuerpo, ya no solo a mi mente, sino a mi cuerpo, entender que no había nada malo en mí, que estaba perfectamente sano y que solo se trataba de disfrutar. ¡Cuántas décadas para sentir eso!

Contra mi propia sorpresa, descubrí que la risa no solo no rompe el clima BDSM sino que lo potencia y lo ahonda. Porque te acerca, porque te conecta con el alma, porque en la risa no hay caretas, porque la risa saca afuera lo mejor de nosotros. Al fin y al cabo, no es la inteligencia sino la risa lo que realmente nos distingue de los demás animales. Es la risa, por sobre todas las cosas, lo que nos hace humanos. Nuestra especie no merece llamarse homo sapiens sapiens, pero sí merecería llamarse homo riens acarcajadens. ¡Qué mejor herramienta que la risa para hacer del BDSM una práctica sana, segura y consensuada!

¿Ustedes se dan cuenta de lo que me hicieron? Ustedes me hicieron reir.

domingo, 3 de octubre de 2010

Electro tortura: gulp!!!!

Nunca es facil el momento en que me doy cuenta de que empezó la secuencia de una nueva sesión de tortura. Todo yo me vuelvo resignación y fatalidad. La respiración se espesa. Los labios se cierran inquietamente tensos. Toda posibilidad de sonrisa desaparece del mundo. Certeza de dolor inevitable. No el dolor del cuchillo descuidado, no el dolor del golpe accidental. No. Certeza del dolor sistemático, inteligente, cruel, implacable, eterno. Nunca es facil darse cuenta que ya es tiempo de que vuelva a entregarle a mi SEÑOR, mi sufrimiento. Nunca es facil, pero siempre es mágico. Esta vez, una voz nueva se ha sumado. me abren las piernas hasta el tope que imponen los aductores estirados. En la oscuridad que mi SEÑOR decidió para mi, me veo en cruz, estaqueado, en medio de la sala. Esta vez la preparación es extrañamente larga y minuciosa. siento que me atan los tobillos, cada dedo del pie, las uñas, los gemelos, las rodillas, los muslos, los genitales...

Las voces de mi AMO y Su invitado llegan en fragmentos indescifrables. Explicaciones, risas, advertencias... Algo líquido. ¿me mojan? Unas manos aseguran las ataduras del tobillo izquierdo. Otras, flexionan mi rodilla derecha. De pronto, del murmullo incomprensible cae sobre mi una palabra salvaje:“electrodo”............... me van a aplicar electricidad!!!!! ¡¡¡No son ataduras, son cables!!! Una desesperación inutil se apodera de mi. Apenas puedo respirar. odio la electricidad. me doy cuenta que está dentro de los límites pactados, pero no así, no ahora, no estoy preparado. mi cuerpo tiembla, se descontrola.

Entonces aparece la voz de mi AMO en mi oido diciéndome en voz baja: “confiá en Mí”. El efecto es mágico. Esas solas tres palabras me devuelven la vida. “De ÉL, por ÉL, para ÉL”. De ahí en más todo lo que recuerdo es borroso. Los electricidad comienza a entrar a mi cuerpo como una jauría desalmada, violándome. Entra en tropel y empieza a correr por adentro de mis venas y arterias, mis ligamentos, mis músculos, mis nervios, mis genitales. Muerde. me come, me está disolviendo. tengo el cuerpo lleno de bichos. Los siento caminando, corriendo como cucarachas, por adentro. Van para un lado, para el otro. Se apuran, se detienen. me vuelven loco.

Los cuádriceps patean y patean sin parar. Los abdominales se licúan en un océano de espasmos. Todo resto de voluntad ha sido eliminado de mi cuerpo que se sacude absolutamente ajeno. Pirañas microscópicas se ensañan con todo lo que encuentran a su paso. Golpes, estiletes, mordidas, cuchillos, agujas, latigazos... Un dolor filoso, cortante, se apodera de mis pulmones. Cientos de alambres calientes se desplazan bajo la piel o ingresan a mi por debajo las uñas. De pronto la corriente sube por una de las piernas, no logro saber cual; de pronto los rayos estallan en la punta del pene, como un fustazo interior. De pronto estalla la ingle, de pronto los intestinos se desprenden de mi. Todo viene de dentro, todo viene de ningún lugar.

En algún momento de la nada, un aureola de conciencia me permite sentir los aductores abriéndose y cerrándose al ritmo de ingreso de la electricidad. mi AMO experimenta, prueba. Aquí, allá, así, asá. El cuerpo, los músculos, tratan de seguir el ritmo. Ahora más rápido, ahora más lento, ahora casi indoloro, ahora inalcanzablemente acelerado. descubro que si puedo anticipar el ritmo, el dolor es más manejable. Cómo si se tratara de un títere mis miembros responden a las perillas que va girando mi SEÑOR. Pero pronto lo pierdo y todo se vuelve arritmia desquiciada. Todo yo soy temblor, espasmo, convulsión, contractura. De afuera debo parecer un loco que no para de sacudirse. me retuerzo. trato de escapar sabiendo que no hay salida. trato de encontrar una posición en la que los shocks duelan menos, pero no la hay porque todo es interno, porque el dolor viene de todas partes. Tampoco logro entrar al subspace, porque las olas de electricidad me lo impiden. Quizás sí lo logro por breves segundos, pero la salida es una venganza peor que ese brevísimo alivio.

La boca y la garganta se llenan de una pasta seca. Cansancio y dolor. Cansancio. Casancio. El dolor eléctrico no es un dolor como el del látigo, la fusta o la aguja. Es un dolor inombrable, que te seca la boca y paraliza la palabra, que te rompe desde adentro, que te agota hasta dejarte a su merced. Duele incluso cuando no duele.

Sólo sé que en algún momento terminó. El fin de la eternidad. De ese momento retengo la lejana sensación de haber sentido la mano de mi AMO en mi cabeza, orgullo, cansancio y un cuerpo disuelto al que le llevó casi una semana volver a reconocerse. Mi AMO me ha dicho que se sintió orgulloso de mi entrega, porque sabe cómo odio la electricidad, pero que ni siquiera pasó del centro del dial y que en próximas sesiones no va a ser tan contemplativo. Gulp!

sábado, 25 de septiembre de 2010

Biaba (BDSM tango)

video

Algo que me interesa mucho es encontrar el BDSM en la cultura que me rodea, sobre todo en la que se hace cerca mío, en mi propio idioma y en mi propia región, país y ciudad. Y algo que me ha gustado mucho es encontrar el BDSM en el tango, esa música tan característica de la ciudad en la que vivo. Es que no sólo la música gótica y el heavy metal tienen su veta BDSM, sino también el tango, como no puede ser de otra manera en un estilo musical que ha sido clásicamente asociado con el masoquismo emocional.
Con ese espíritu hice este video. Se trata del sonato "Biaba", que en lunfardo quiere decir "paliza", escrita por Celedonio Flores (1896-1947), uno de los máximos poetas tangeros de todos los tiempos.  El Negro Cele escribía poesía tanguera en lunfardo, un arte doblemente marginal, que combinaba esa música maldita de origen prostibulario y ese dialecto de origen carcelario. La censura de sus tangos en lunfardo lo amargó tanto que murió de tristeza, sin alcanzar a ver la revancha del lunfardo sobre la pacatería y los prejuicios. La música, en tiempo de tango-milonga, y el canto le pertenecen a Edmundo Rivero, un prócer, que tiene varios tangos de temática BDSM. ¿Será por algo?
Las fotos están tomadas de la galería propia de Mazmorra y corresponden a sumisas que forman parte de la comunidad de Mazmorra a la que también pertenezco.Gracias a todas ellas, mis hermanas, y a sus Amos, quienes en muchos casos son los autores de esas fotos.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

"Tenemos que hablar"


Tenemos que hablar”. Hacía cuatro años que estábamos juntos, si comienzo a contar desde aquellas madrugadas salvajes de infidelidad y Parque Centenario. “Tenemos que hablar”, me había dicho por teléfono. No era la primera vez que ella usaba esas palabras. Habían llegado a convertirse en nefasto augurio de un nuevo cambio, de una nueva regla, de una nueva verdad con la que debería aprender a convivir en adelante. Y cada vez, yo sabía que era mi culpa, fuera cual fuera mi falta. “Voy a llegar tarde, pero mantenete despierto que tenemos que hablar”.

Llegó a las tres de la mañana, no demasiado tarde para ella, acostumbrada a trabajar en su estudio toda la noche. Llegó hermosa como siempre y como siempre, envuelta en ese aura de amatista, desplegando sus bucles rubios al compás de sus pechos y su andar de pantera blanca. Como siempre, sus labios desparramaban una luz rosada que apenas dejaba ver dos incisivos caníbales entreabiertos. Nunca pude acostumbrarme a su belleza, un tipo de belleza escalofriante, de diosa indefensa y feroz, lista para ser complacida desde una súplica de ojos verdes.

Cuando llegó y me miró, un ruego inutil me rasgó el alma. Ahí no estaban ya esas sonrisas tan suyas, que se le escapaban como mariposas en celo. No estaban esas arrugas pícaras que se le formaban en las comisuras de los ojos cuando se desnudaba. No estaba ese cantito cordobés desenfadado que usaba como una daga pecaminosa para indicarme qué, dónde y cuándo.

Entró con una noche agria a sus espaldas y la mirada ausente, o quizás dura, o quizás inundada de decisión. Se sentó en el sillón, se cruzó de piernas y me dijo: “estoy saliendo con un tipo”. El universo cayó como una demolición sobre mí. Un silencio terminal se desparramó por mi cuerpo y lo sostuvo como una marioneta. Un destello de lujuria en sus ojos entrecerrados, su pelo revuelto y su boca húmeda, confirmaban la sentencia. En realidad era evidente. En realidad yo hace rato que lo sabía. En realidad, yo no quería que ella lo dijera. Qué podía importar que ya casi no pudiera tocarla. Qué podía importar que tuviera que encontrar algo de alivio en los baños públicos. Ella seguía allí, a mi lado, iluminando con su piel la oscuridad de mi lecho. Ella seguía entrando con sus piernas alargadas en esos tacos explícitos, dejando escapar bocanadas de vida en cada sonrisa. Qué podía importar que otro la tuviera, si ella estaba allí.

Pero la verdad en sus labios fue un latigazo. La verdad es un arma para la que no hay armadura. Un sentimiento inombrable, desconocido, se apropió de mi impotencia. Indignación, celos frenéticos, miedo, humillación. Mis ojos se llenaron de mil veces ella curvándose bajo otro hombre, clavándose en mis pupilas como abejas sin alma.

¿Estás enamorada de él?” , dije sin voz, esperando no sé qué respuesta, ni que disculpa. “No sé” , respondió como haciéndome saber que no tenía derecho a preguntar. “¿Estás enamorada de mí?” , fue entonces mi repregunta desesperada, la pregunta de mi derrota. “A vos te quiero mucho”, dijo ella, iluminándome el alma con una migaja.

Con el tiempo aprendí a comprenderla y a apoyarla, aunque nunca pude aprender a controlar mis celos, cada vez más crueles, cada vez más sádicos, cada vez más desbocados. Con el tiempo ella aprendió a enrrostrarme hasta el más mínimo detalle de su derecho al placer, como una venganza, o quizás, como un acto de amor, como un reconocimiento a mi presencia allí. Eso sí, nunca más pude tocarla. Lo intenté los primeros días y un desdén helado se desprendió de su cuerpo como uno de esos cuchillos cortos que se usan para castrar al ganado que no sirve para padrillo.

En la desesperación de mi deseo clausurado, una noche logré con súplicas sacarle la bombacha. En realidad fue Ella la que, cediendo y con Sus propias manos, la guió hasta mi boca. mis labios temblaron sobre el satin negro como un poseído y mi paladar se empapó de Su sabor hasta estallar sin esperanza. Entonces, Ella misma desvirgó mis convulsiones castas, llevando mis manos al satin y mi boca al semen, como  si se tratara de una plegaria. Nunca voy a olvidar el brillo verde de sus ojos cuando me revelaba lo ocurrido: “dulce, no me había cambiado la bombacha”.

Nunca más me permitió siquiera pensar en intentar tocarla. Pero ciertas noches, cuando Ella llegaba con un “algo” inconfundible, se sacaba la bombacha y me la daba. Y yo aprendí a agradecerlas como un animalito hambriento, a quien se le daba un brebaje especial para que saciara mi sed con el fruto de Su placer.

Un viernes de octubre de 2002 atendí el teléfono en casa y Su voz desde el otro lado me anunció que ese fin de semana no vendría a dormir: “el lunes tenemos que hablar”. La separación hizo inevitable el inicio de mi vida como esclavo.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Gracias

me toma
me desnuda
me despelleja
me sumerge en un lugar de gritos negros
hace de mi una masa aullante
hace de mi un dolor viviente
me toma
me rescata
¿estás bien?
si Amo
Gracias.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Te quiero mañana lunes acá


Mañana a esta hora voy a estar sentado en el micro, yendo por la Ruta 2 hacia Mar del Plata, para servirLO nuevamente, mi SEÑOR. Cómo siempre cada vez que USTED me llama, soy una coctelera de emociones. veo como, simplemente con ver su orden de "te quiero mañana lunes acá en Mar del Plata", salen a la superficie los sentimientos de siempre: miedo, nerviosismo, resignación ante el hecho de que cada vez  es más dificil y duro (no puedo entender como hay esclavos a los que les gusta sufrir, no es mi caso). Pero a la vez siento una mezcla de emociones que han ido creciendo en mí desde que USTED  me tomó. y que nunca habían estado antes. Es algo parecido a la alegría y a la felicidad, aunque sin ese relajamiento espiritual que caracterizan a la alegría y la felicidad. Es un sentimiento de plenitud tensa, de sentirme que sigo siendoLE útil a mi AMO y que como tal ÉL volverá a utilizarme para obtener placer. Pero también hay un sentimiento de entrega, tan dificil de explicar, como si mi piel se abriera para que USTED entre en mí y tome cualquier cosa que desee. Y finalmente encuentro en mí este sentimiento tan novedoso de sentir orgullo por ser SU esclavo, algo que vivo como una bendición. La presencia de este sentimiento es lo que más ha cambiado en mí, frente a lo que sentía antes de que USTED me tomara. 

LE juro AMO que esto último no es verso de "puta en celo", como alguna vez me dijo con tanta razón. Esto viene del fondo de mi. Gracias AMO.

SU esclavo cristianfate

viernes, 10 de septiembre de 2010

Eme (Una vez más siempre)

Verla una vez más
como siempre
en la esquina
de la ciudad
en la que me enseñó cómo amar
para siempre.

Ver Su sonrisa desbordada
esa sonrisa
una vez más
y como siempre
el placer
en la luz negra de Su mirada

Verla una vez más
y como siempre
no poder tocarla.

jueves, 9 de septiembre de 2010

“Voy a hacerte sufrir, tonto” (DominaEme I)

DOMINAEME (El Amor de mi Vida)


Luego de mi divorcio vagué por un limbo de Amas profesionales hasta que la encontré a la vuelta de la esquina: Eme trabajaba en el mismísimo lugar en que yo trabajaba y vivía en la misma manzana en que yo vivía. Universo extraño este universo, lleno de signos y seres destinados a encontrarse, que se cruzan sin verse.

La vi por primera vez desde el interior de un ascensor, sentada en la mesa de recepción del primer piso, con esa sonrisa de ojos negrísimos con la que parecía poseer el mundo. Estaba allí, casi impúdicamente, casi al acecho, “chorreando sexualidad”, como me dijo en la cama, pobrecita, aquella chica que me entregó -sin darse cuenta claro-, a esa existencia inevitable que me marcaría para siempre.

Caí rendido ante Ella desde el minuto que la ví y Ella vió que caí rendido al verla. “Éste vuelve”, me diría que pensó cuando me vio verla desde el ascensor.

Me costó un perú salir con ella. Estaba en Argentina casi de paso, saldando cuentas con sus raíces destrozadas por el exilio, donde Córdoba, México y París se mezclaban en ese hablar que aún hoy me puede todo. Me puse a seguirla como un perrito y Ella se divertía, contándome de sus amantes y el amor de su vida, que la esperaba en París. Lo que en cualquier otro hubiera sido una sirena para alejarse, en mí era un anzuelo. Y Ella lo sabía. Durante tres meses me mantuvo a distancia pero cerca. Amigo confidente (amigo nada más, amigo para qué).

Nuestra amistad se llenó de conversaciones y canciones repletas de pistas y signos: sus tatuajes, su libertad, su necesidad de controlar, sus múltiples amantes, su humor egoísta irresistible haciéndome repetir una y otra vez “pegame y decime marta” o “con los dientes rasgarás mis medias”, ese chiste que vino de los códigos sodastereanos que nos vinculaban. Y su placer avasallante. Y mis confesiones, mis cuernos, mis sumisiones, mi religiosidad depravada (mis pervobsiones religiosas), mis sueños de libertad profunda. Y aquel niño marplatense que sobrevivió al abuso como pudo. También nuestro canto guitarrero desgarrándose en zambas y corridos. Fue Ella la que me puso nombre: “cristian, cristian fate”, “destino cristiano”. Fui con ella el que no había sido con nadie hasta entonces; el actor sin careta, el guerrero sin escudo. “Voy a hacerte sufrir, tonto”. La frase y la sonrisa que la acompañaba invariablemente, eran un cebo infalible.

Una noche, estando en mi casa, sucedió. Finalmente Ella cedió. ¿Cedió? Hicimos el amor como si el mundo no existiera, con ella riendo sobre mí, con ella sujetándome las muñecas en señal de crucifixión. Esa primera y larga noche de sexo... que nunca más se repetiría, no así.

A la mañana, mientras le servía Su primer desayuno de frutillas con crema y jugo de naranja, me explicó cómo iban a ser las cosas. Libertad absoluta y esclavitud. Ella y yo. Ama y esclavo. DOMINAEME y cristianfate. Mayúscula y minúscula. BDSM. “Nada nunca que vos realmente no quieras” y código de seguridad. Hasta que se fuera con El Hombre De Su Vida a París. “Voy a hacerte sufrir, tonto”. La frase tantas veces dicha, había perdido gracia y ganado malicia.

Pero yo ya sabía. Era obvio de toda obviedad. Sabía..., pero no sabía. Ella tenía Sus amantes, Su vida y Sus amigas... y Su esclavo. Fue la primera vez en serio. Esposado, en un colchón en el suelo de la habitación de servicio, un lugar que se convertiría en mi pieza jaula y Su Sala de Disciplina, durante casi un año.

Fue la Mujer de mi Vida. Marchamos juntos por los derechos humanos y lloramos juntos cuando encerraron a los asesinos que mataron a nuestros seres queridos. me enseñó a ser lo que soy y a disfrutar mi ser como era. me enseñó a ser libre y a entregarme libremente. me enseñó a entregarLe mi ser, a entregarme en serio, un paso más allá de todos los juegos. me enseñó a encontrar qué cosa era, a liberarme de los miedos y a utilizar a mi favor esos atroces instrumentos de tortura mental que heredé del abuso y la formación católica infantil.

DOMINAEME dejó en claro desde el inicio que ella tenía otros (y otras) amantes y que yo nunca podría volver a penetrarla. En muchísimas oportunidades me dejó en silencio en mi pieza jaula, mientras ella disfrutaba con Sus amantes, uno de ellos jefe directo de ella y de algún modo también, jefe mío. En realidad, con Ella comencé realmente a ser esclavo y a entender en serio, que el único placer profundo que estaba activo dentro mío era que yo sirviera para el placer de Ella. Claro que tuve celos, celos terribles... Todo es un proceso... y lleva tiempo, muchíííííííííííísimo tiempo...

martes, 7 de septiembre de 2010

La Venus de las pieles II (teatro y no teatro)


video

 "Te voy a hacer aullar como un perro" (La Señora Wanda, La Venus de las Pieles)
El sábado a la noche fui a ver "La Venus de las pieles" al teatro. Para mi fue una experiencia extraña, fuerte y muy emotiva, principalmente porque no fue una ida cualquiera al teatro, sino una ida con el grupo de Am@s y sumis@s de Mazmorra. Fue mi primer encuentro personal con la comunidad de Mazmorra, podríamos decir mi salida del closet. Cuando llegué, como no conocía a nadie, vi que había tres chicas que estaban en la sala de entrada donde habíamos quedado en encontrarnos y les dije: "¿ustedes son de Mazmorra?". "¿Queeeeeeeee?", me contestaron horrorizadas, mirándome como a un personaje escapado de la obra. mi cara se puso de inmediato color rojo spanking. Auténtica humillación pública. En los comentarios del foro del día siguiente, AmaReina disfrutó con humor sádico posteando en el hilo "Preguntas insólitas" lo siguiente:  

"¿ustedes son de Mazmorra?" (pregunta de cristianfate{AAC} a unas pobres chicas paseando por palermo =P)
Un comienzo muy "adecuado" para una obra masoquista. Finalmente me encontré con el grupo y entramos. Todo el público era Mazmorra. Y eso quizás haya sido lo más extraño y movilizador. Para los actores, los personajes eran de ficción, pero el público éramos los personajes reales: Amos con fustas en la mano, sumisas con sus collares de esclavas o esposadas, Amas con sus "botas de brillante brillante cuero" y sus sumisos, esclavos con las marcas visibles del látigo en sus cuerpos... Ese encuentro entre ficción en el escenario y realidad en las butacas era muy fuerte. No sé como la habrán vivido los actores, porque actuar frente a un público integrado por los personajes que ellos mismos estaban representando, teatralmente debe ser muy extraño y fuerte. creo(creemos) que estaban un poco asustados.

La obra es una representación teatral escrita por Claudio Quinteros, sobre la novela "La Venus de las pieles" de Leopold Sacher-Masoch, escrita en 1870. Aunque la novela y el autor estén bastante y muy injustamente olvidados, se trata, justamente, de la obra que dio origen al término "masoquismo", correspondiente a la letra final del bdsm. Claudio Quinteros es un dramaturgo joven, que ya ha recibido un Martín Fierro por su trabajo en la excelente telenovela Resistiré (2003) y que dirige la obra junto a Nayla Pose, a quien me veo viendo muchas veces más.

La obra me conmovió. Mucho, mucho realmente. Y por lo que he visto, a los demás mazamorrerros también. Minimalismo, con los actores actuando a centímetros de nuestros pies, en medio de una oscuridad onírica alumbrada de a ratos por algún farol o alguna linterna. El texto dramático tenía el dilema de transmitir las ideas, el espíritu y las palabras de Sacher Masoch, pero además hacerlo de manera teatral, de tal manera que no fuera un grupos de actores leyendo la novela, y además en un lenguaje argentino, que hiciera que esos personajes que casi podíamos tocar, fueran creíbles y familiares. Todo realmente muy pero muy logrado. Todo el tiempo sentí que me veía a mi mismo en sesión, cuando veía a los personajes de severin y leopold, azotados y humillados por la Señora Wanda y pulsados por el sueño obsesivo de someterse a su Venus de las pieles. Comunicación profunda.

Hay mucho trabajo creativo y comprometido detrás de ese resultado. Quinteros nos contó que hace cuatro años que vienen poniendo la obra en escena y que originalmente el texto era mucho más largo, más textual, pero al mismo tempo menos dramático y con mucha menor capacidad comunicativa. Para conseguir eso Nayla y Claudio (los directores) estaban sentados en una de las puntas de las butacas donde estaba el público y tomaban nota frenéticamente de todo lo que observaban. me lo contó kaótica{KRN}, la sumisa de Kronos. Hablando con Quinteros en la puerta, podías darte cuenta de cómo se ha sumergido, no solo en la novela de Sacher-Masoch, sino en su biografía y la de Wanda. me gustó mucho eso, esas ganas de entender(nos) profundamente. Un verdadero hombre de teatro, en el sentido elogioso de la expresión.

Cuando la obra terminó también fue extraño, porque hubo un silencio largo larguísimo, que yo sentí que era como esos silencios que se producen "cuando todos saben que todos saben".

Para mí, lo más fuerte y movilizador es que me conecté con mi condición de esclavo de un modo que nunca me había pasado, a través de una obra que me representó en un escenario frente a todos y con una comunidad en la que, por primera vez en mi vida no necesité una máscara teatral. Teatro y no teatro. Cuando volvía a casa pensé en mi AMO. me di cuenta de la suerte que tengo de que haya decidido tomarme como SU esclavo. me di cuenta que la razón de mi vida es existir para que Él pueda disfrutar haciéndome "aullar como un perro". No teatro.

domingo, 5 de septiembre de 2010

"Te tocó un Dueño sádico. ¿Se comprende?"

Naturaleza muerta sádica

AMO, muchas gracias por SU mensaje y SU atención. USTED tiene todo que ver con esa comprensión que USTED menciona sobre mi realidad y mi posición en la vida. Saber que soy SUYO, realmente digo, no como una frasesita que solo se dice, me dio una tranquilidad y una sensación de plenitud sobre mi condición que nunca había sentido. También he pensado mucho sobre como serían las cosas si yo viviera en SU ciudad y estoy seguro, como dice USTED, que a esta altura USTED estaría literalmente tallándome con SUS manos. Pero eso también es algo que me da miedo, no un miedo inmanejable, sino un miedo que tiene que ver con mis límites y la forma en que siento que siendo SUYO podría ir traspasándolos todos. Es contradictorio, porque por un lado me siento liberado para ir dónde sea que USTED me lleve y por otra parte, eso me da miedo, o quizás sea vértigo. me he preguntado varias veces si no habrá sido inconcientemente intencional que USTED viva en otra ciudad.

Mi estado de salud es bueno, diría muy bueno, teniendo en cuenta mi edad, AMO. La lesión del hombro derecho, es una lesión que viene del tenis, de sacar. No es una lesión grave, pero si llega a ser molesta en ciertas circunstancias de esfuerzo o determinadas torturas. En general todas mis articulaciones son pésimas y tienden a lesionarse desde que era adolescente. Es genético, AMO. No hay arreglo para eso, pero mi estado físico es bueno, siempre lo fue. Con la caída de presión es lo mismo: es una característica de mi cuerpo desde siempre, aunque no siempre me baja la presión cuando mi cuerpo es usado intensamente. 

Pero soy perfectamente consciente, AMO, que estas limitaciones entorpecen SU trabajo sobre mi. Y eso me hace sentir mal, realmente muy mal, en deuda con USTED. Algunas cosas no las puedo evitar porque son biológicas, pero si bien mi cuerpo necesita cierta "recuperación", en esos momentos, en general no es necesario que USTED "interrumpa" mi sometimiento ni SU trabajo sobre mi cuerpo. Es cierto que la parte afectada necesita recuperarse, pero el resto de mi cuerpo y mi alma pueden seguir sirviéndolo perfectamente.

yo sé AMO que me tocó un AMO sádico, lo supe desde el primer momento. Y es por USTED, justamente, que comencé a amar el sadismo y a estudiar sobre el sadismo, para poder entenderlo, entender cómo USTED obtiene SU placer y prepararme, en cuerpo y alma, para que USTED pueda obtenerlo conmigo, plenamente. he aprendido, AMO, a visualizar SU cara de placer en el momento en que el dolor ya es insoportable, para llegar a niveles que creía que era imposible llegar. Claro que eso me da miedo, porque no soy tonto y me doy cuenta de que este camino me lleva a una profundización constantede mi esclavitud., y que cada límite alcanzado se vuelve preámbulo de otros nuevos. Pero al mismo tiempo me ha nacido una confianza infinita en USTED, y sé que aunque yo no lo entienda o lo crea imposible, USTED logrará hacerlo posible y yo viviré mi plenitud.

Desde que USTED me tomó como SU esclavo, AMO, el 6 de marzo de 2010, he comenzado a vivir sólo para USTED y SU sadismo. amo SU sadismo, AMO. Y me siento muy orgulloso de ser objeto de SU sadismo. Pero también me siento en deuda. sé que estoy en deuda y deseo en lo más hondo de mi alma que USTED sea más exigente, todo lo exigente que USTED desee.

 Solo así siento que estoy sirviéndole realmente. Y sólo así siento mi esclavitud. Es algo que he ido interiorizando desde que estoy con USTED y que disfruto como un estado de plenitud. No digo que no me dé miedo, ni que no duela, ni me que no me cueste mucho, pero a la vez el hecho de ir más allá, de llegar a dónde he llegado, me hace sentirme mucho más yo mismo. 

me doy perfecta cuenta que mis limitaciones físicas LE impiden hacer ciertas cosas, pero le pido que me permita compensarlo con otras cosas, no importa lo que sean, en donde esas limitaciones físicas mías no jueguen ningún papel. Dicho de otro modo, AMO, permítame "pagarle" por mis imperfecciones; he aprendido a confiar ciegamente en USTED.

soy SUYO AMO, realmente. Haga USTED conmigo lo que quiera.

SU esclavo

domingo, 29 de agosto de 2010

¿Femdom en la Edad Media? (El primer manifiesto bdsm de la historia)

mi hermano y amigo cornudodelalma, me hizo conocer en el foro de Mazmorra, la que para él es "la más bella canción de amor de todos los tiempos". En realidad es una canción de amor no correspondido, casi podría decirse una canción femdom que nos viene de la mismísima Edad Media europea.

Tiene razón mi hermano y amigo cornudodelalma (para quien la música es la vida misma): la canción es bellísima. Se trata de un tema de Josquin des Prés (ca. 1450-1521), famosísimo músico flamenco (de Flandes, Bélgica) del siglo XV, una especie de rockstar de la época en que Colón descubrió que existía América, es decir del tiempo en que los europeos "descubrieron" ("salieron del closet" diríamos hoy) muchas cosas y por eso le pusieron el nombre de Renacimiento.Entre las cosas que "descubrieron" estuvo la "chanson" (se pronuncia "yansón"), forma musical que hoy domina el mundo de la música popular. Bueno, resulta que Josquin des Prés es uno de los máximos exponentes de la chansón de todos los tiempos, el Maradona de la chansón. Y como si fuera poco fue sumiso -por lo que expresa en la canción- y uno de los primeros defensores del bdsm: su frase "tengo derecho a sufrir" podría decirse que es el primer manifiesto bdsm de la historia.

Me gustó tanto el tema que hice un video combinando la música con imágenes femdom actuales. Para eso utilicé exclusivamente imágenes propias realizadas por Amas y sumisos que integran la comunidad de Mazmorra. Y puse en pantalla la letra en español, para poder seguirla, según la traducción invalorable de cornudodelalma, a quien agradezco de corazón. ¡Qué la disfruten! ¡Vale la pena, je!

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je ne me puis tenir d'aimer
(No puedo dejar de amar)

Josquin des Prés

je ne me puis tenir d'aimer
celle qui point ne m'aime.
je me doibz bien desconforter
car j'ay perdu ma peine.

ma Dame Souveraine,
recevez vostre amy
par vostre bonté pleine
ou mort est a demy.

No puedo dejar de amar
a Aquella que no me ama para nada.
tengo derecho a sufrir
porque he perdido mi pena.

mi Dama Soberana
reciba a Su amigo
con toda Su bondad,
porque él está medio muerto.

jueves, 26 de agosto de 2010

EsperarLO


Apagó la luz y se fue. Detrás de la puerta quedaron mis ojos colgados en medio de la sala. EsperarLO. Así. Solo esperarLO. Quieto, aquietado. Salvo las piernas, que quedaron liberadas, quizás por apuro. ÉL es mi SEÑOR y yo soy SU esclavo. Una verdad simple y genética. ÉL tiene cosas que hacer, yo debo esperarlo. Al fin y al cabo permanecer de pie no es lo peor del mundo. me ayudará a preparar mi mente, a enfocarme.

Esta vez lograré más. Lo sé. Esta vez mi cuerpo irá más allá, dominando tendones, músculos y reflejos indomables. intento girar la cabeza, pero apenas logro hacer sonar las cadenas y mezclarlas con esa música oscura que tiene mi mente envuelta. Paciencia. Espera. Nada pasa. Nada pasará hasta que ÉL no vuelva. Agujas hambrientas aguardan, lo sé. tengo que preparar mi mente para una noche larga.

Un frío pegajoso trepa por mis piernas, mientras afuera Mar del Plata hiela. El eco de una puerta cerrándose me levanta la cabeza. ¿Será ÉL? ¿Ya ha regresado? Pasos inocentes pasan de largo, sin sospechar siquiera lo que hay del otro lado. El frío comienza a clavarse sobre mi piel inmovilizada, como las garras de un animal aterrorizado. Un dolor espeso inunda mis hombros, tensados hacia atrás por las esposas y hacia afuera por los codos traccionados desde los marcos. Alternar las piernas para sostener el peso del cuerpo se vuelve una estrategia sin opciones. ÉL debe estar al volver. ¿Cuánto ha pasado?

mis oídos se exasperan rastreando algún ruido, cualquiera, algo que anuncie SU vuelta y el fin de esto. Alguna puerta abriéndose, pasos subiendo una escalera, una llave penetrando la cerradura a la que mis ojos están clavados. No aguanto más, por favor. ¿Cómo seguir cuando ya no hay forma? Tiene que estar al volver. Por favor. Ya no puedo más. Los brazos buscan inutilmente una posición que permita a los hombros encontrar un instante de alivio. Las manos se revuelven angustiadas dentro de las pulseras de acero que lastiman las muñecas. Un largo gemido muere deshauciado en la mordaza. mi cuerpo comienza a sacudirse como una sombra rebanada en mil pedazos. “Por favor”. Nadie podría entender esas palabras abortadas en una baba negra. Las convulsiones tañen las cadenas forzadas a volverse cuerdas de un instrumento tétrico. No hay forma de seguir y sin embargo sigo. Por ÉL, para ÉL, de ÉL.

aprendo. empiezo a sobrevivir. empiezo a entender que ser esclavo significa estar ahí, sin más, sin menos. entiendo. Lo entiendo en carne viva. Confianza ciega. Ya le llegará a mi cuerpo el tiempo de la liberación. olvidate del “cuándo”. No es tu asunto, No es eso algo que dependa de vos. No es, no debe ser preocupación de un esclavo. La cabeza cae. Deja de luchar. Queda colgada de una cadena trepanada en el cráneo. El universo se apaga y esa música lúgubre lo ocupa todo. De pronto abro los ojos. ¿Acaso me quedé dormido? intuyo una masa borrosa sacudiéndose debajo. creo que no es mi cuerpo. No sé qué es.

El tiempo hace horas que agoniza en el umbral de la puerta, mientras la noche entra silenciosamente por la ventana, como un psicópata al acecho de una víctima indefensa..Lo que queda de mi parece la sombra de una pera de boxeo revolviéndose en medio de la oscuridad. Las glándulas salivales desbordan el tapón que se hunde en la boca y descienden como enrredaderas babeantes, arrasando a su paso cualquier resto de dignidad.

El colapso parece la secuencia de una bomba. Los muslos pierden toda noción de sincronía y se desploman sin más. Las cervicales se desprenden hasta rajar el cuello, dejando el cráneo oscilando bajo la cadena como un reloj macabro. Lo que alguna vez fueron los hombros aúllan soldados en una sola pieza con órganos y tejidos desmembrados. “¿Ahora entendés lo que sos?”, dice una voz oscura.Los gritos y sacudidas son manifestaciones insignificantes de una existencia esclava. Nadie oye, nada pasa...

El eco de una puerta. Pasos en una escalera. Una llave. Caigo al piso, inerte, vaciado. AMO: gracias AMO... gracias AMO... gracias AMO... gracias AMO...

domingo, 22 de agosto de 2010

Hizamazuita ashi wo oname (Arrodillate y lame mis pies) - Ali Project

todalshKun, una joven hermana sumisa otaku de Mazmorra, me hizo conocer este grupo y en particular este tema. Ali Project, es un grupo japonés femenino, activo desde 1988 y célebre en la comunidad animé, que se caracteriza por su estética gothic Lolita. "Hizamazuita ashi wo oname" (Arrodillate y lame mis pies) es una canción abiertamente bdsm femdom. La música tiene una grandiosidad operística imponente, la letra hace poesía de la crueldad y el video te atrapa con una estética fetichista y un lenguaje directo, contándote el camino de un hombre que es seducido por una mujer que lo convierte en SU esclavo. todalshKun tuvo la gentileza de traducir la letra del japonés al español; yo la puse en el video oficial.

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viernes, 20 de agosto de 2010

La Venus de las pieles I (mantra bdsm)

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"Venus in furs" (La Venus de las pieles) es una canción de The Velvet Underground, incluida en el histórico álbum de culto The Velvet Underground & Nico (1967), placa cuya producción fue atribuída polémicamente a Andy Warhol y que cuenta con la participación de la cantante alemana Nico.  El nombre de la banda fue tomado del título de un libro sobre prácticas sexuales alternativas, entre ellas el bdsm, escrito por el periodista Michael Leight en 1963.

La canción fue compuesta por el cantante y guitarrista neoyorquino Lou Reed antes incluso de que el grupo se formara oficialmente, con aportes significativos en la música por parte del bajista John Cale. Está inspirada en la novela La Venus de las pieles (Venus im pelz), de Leopold von Sacher-Masoch, quien con su obra dio nombre al masoquismo. Para mi (y para muchos muchos) es la canción suprema del bdsm.

Una letra fragmentada, de imágenes fetichistas, castigos, humillaciones y sentimientos de sumisión. Una melodía minimalista, hipnótica y repetitiva, de resonancias hindúes, donde se deja ver la influencia de John Cage y el budismo zen. El extraordinario sonido del tema debe mucho al hecho de que Reed ejecuta su guitarra avestruz (una guitarra afinada con todas las cuerdas en re) y a que Cale ejecuta una viola cacofónica. Se han realizado decenas de versiones de la canción, algunas muy atrapantes, entre las que me impactó mucho la del conjunto italiano Limbo, en su notable album "My whip, your flesh" (1989), pero.para mí esta, la del "disco de la banana", es insuperable.

La canción es realmente un mantra que arrastra al esclavo a sumergirse en su condición y prepararse para servir. En mi celular, es el tono que me anuncia que mi AMO me está llamando y cuando suena, mi rostro y mi pose cambian.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Nace un esclavo

Tapa de una de las revistas de Superman (Lois Lane) de los 70s.
¿Cómo empezó todo? Como casi todos los sumisos y sumisas que he conocido, desde muy chico supe que había nacido para ser esclavo. ¿Cuándo? tengo claros recuerdos desde los 11 años, pero incluso desde antes me llegan poderosos mandatos de sumisión, en los que la Iglesia Católica tiene un papel muy importante, con su liturgia de humillación, sacrificio, confesión y penitencia. Obviamente -y antes que nada- también mis padres y un entorno de abandono y abuso, me marcarían el cuerpo y el alma. Puede decirse que prácticamente nací de rodillas y cuando mi sexualidad se desarrolló, simplemente tomó esa forma. Ya en la preadolescencia me imaginaba a mi mismo reducido a la esclavitud y encadenado sin esperanza en calabozos africanos o en algún país árabe. Claro que en esa época (mediados de los 70s), ni siquiera sospechaba que había algo así como una esclavitud consensuada. Mi mente se pobló de imágenes de torturas y ataduras. Ni idea por entonces que existía una palabra que se pronunciaba "bondash". Las historietas y series de la época aportaron los trajes fetichistas de los superhéroes y superheroínas, las ataduras y mordazas a que eran sometidas Luisa Lane y Lana Lang de las que eran rescatadas por Superman (muchiiiiisimos años después me enteré que Joe Shuster, el dibujante de Superman era adepto al bdsm) y obviamente Gatúbela y la Señora Peel (Los Vengadores). Para cuando empecé a relacionarme con mujeres, ya era un sumiso hecho y derecho, aunque sin saberlo. Como resultado, desde un primer momento me atrajeron las chicas "malas": fuertes, hermosas, sexys e independientes. Así tuve, siempre sin saberlo, mis primeras experiencias de sumisión y humillación: todas, sin excepción me metían los cuernos y luego me hacían "entenderlo" y aceptarlo. Décadas después descubrí que eso existe y se llama "forced cucklodry" (infidelidad forzada), una de las prácticas del femdom. Asi puede decirse que fueron moldeando un novio y luego un esposo que podía "entenderlo" todo. Durante dos décadas esa sería mi vida, cargada además de culpas por esa "anormalidad" que estaba en mi interior y que se resistía a irse. mi última pareja vainilla, con quien me casé y tuve hijos, ya prácticamente era una Ama. Cuando se divorció de mí, ya había descubierto en Internet, que en el mundo había muchos otros seres como yo, que también habían nacido para ser esclavos, y Amas y Amos que los buscaban para adiestrarlos y usarlos. De ese modo el divorcio me liberó para la esclavitud y encontrarme con el esclavo que soy y que siempre he sido.

domingo, 15 de agosto de 2010

6 de marzo de 2010: el renacimiento

AMO y esclavo.

33 horas. 6 de marzo de 2010. El dolor y el cansancio inflan mi cuerpo, lo llenan, lo rompen, como si se tratara de una bolsa de arpillera que se va rajando lentamente. Apenas si puedo sostenerme. Apenas si recuerdo. 33 horas de Él, por Él, para Él. Ahora ya está, ya fui. arrojado a la calle de una Mar del Plata helada patrullada de camiones de basura. manojo de articulaciones descoyuntadas, precariamente cosidas con alambres. Apenas si puedo respirar. Los habitantes de la noche pasan indiferentes, viéndome tal cual soy. No puedo evitar ser transparente. La humillación me envuelve como si me sumergieran en un estanque de inconcebibles líquidos calientes. Sin embargo nunca he sido más feliz.

Una chica gótica, con piercings y tacos altos, me mira. Se da cuenta que no puedo cerrar la boca. Se da cuenta de que mi mandíbula está atravesada de calambres, mis labios están entumecidos y a mi garganta le arrancaron la voz. Mi Señor se ha señoreado en las profundidades. Infinitamente, en una larga noche sin voluntad. Ella ve en mi mente las imágenes. Una vez, diez mil veces, en un mundo sin contemplaciones. Su mundo, el mundo de Él, mi Señor. Imágenes de paladares y músculos impensados ensanchándose para buscar aire con desesperación. Dueño y Señor. me siento respirar entre asfixias y tratar vanamente de controlar reflejos incontrolables. Hace tantos siglos que estoy aquí que ya ni siquiera logro darme cuenta si sigo existiendo. mi existencia toda se ha reducido a entregar lo inentregable para que Él la tome. Todo yo soy Su voluntad haciéndose. Sin embargo nunca he sido más libre.

La chica gótica vuelve a mirarme, sabiendo. Ella puede ver las marcas, los moretones, el bozal, el agujero en que se ha convertido mi cara. En algún momento atraviesa mi mente un recuerdo de otra vida, en el que una hermosa mujer sonríe entre mis piernas. Casi ni puedo reconocerlo. Ya no quedan ni rastros de aquel no más yo. Hoy aquellas piernas han dejado de ser mías, al igual que el resto de mi cuerpo, y es Su placer lo que lo ha ocupado todo. Su placer me llena y hace renacer las fuerzas que ya no están, para seguir y seguir más allá del tiempo. Entre humano y subhumano, entre el tiempo y el no tiempo, en un lugar que no es ninguno, sin identidad, olvidado de todos. La noche se muere de frío y soledad y yo siento lo que soy como nunca antes lo sentí. No sé dónde estoy, ni tengo a dónde ir. ¿Qué queda de aquel que una vez fui? ¿Qué soy? ¿En qué me convertí? Solo sé que nunca más podré negarme a seguir yendo. Solo sé que renací y que está saliendo el sol.

sábado, 14 de agosto de 2010

Resignación

Resignación


me llevó mucho aprender a resignarme. En realidad fui resignado. Fueron Amas y Amos quienes me resignaron, quienes arrancaron de mi cuerpo la sublevación, quienes borraron de mi mente las fantasías de una vida normal. Hoy camino por la calle y sé que ya no me pertenecen más esas fantasías que se cruzan como gacelas, sonriendo provocativamente. Hoy, simplemente debo arrodillarme y esperar... Ya Él decidirá y yo obedeceré, resignadamente.

La fuerza del destino ("Influencia", Charly García)

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Desde que tuve conciencia de mi, como ser distinto a los demás, supe que mi destino era terminar como esclavo, encadenado en alguna mazmorra olvidada del mundo. Lo supe desde que era niño y pese a que intenté escapar de ese Destino que se me presentaba horroroso, algo dentro de mí me hacía caminar hacia Él, como si se tratara de una fatalidad. Finalmente, mi Destino comenzó a alcanzarme. Al principio me resistí con empecinamiento, esperando que "eso" se fuera. Y cada vez que "cedía" a esa Fuerza interna, me sentía sucio, perverso, degradado, culpable... Pero poco a poco comencé a aceptar lo que soy. Sin horror, sin culpa. Quizás sí, con resignación. El video que está arriba expresa esa historia, con la música de "Influencia", de Charly García, uno de mis artistas preferidos, quizás porque ha tenido -como pocos- el valor de mirarse a sí mismo ("yo nací para mirar lo que pocos quieren ver").